13.1.26

Hey Hi, Hey Ho: ChatGPT

los ruidos se escuchaban, atravesando las paredes y pisos. eran mordidas, golpes, gritos. todos corríamos en todas direcciones y no se sabía bien que estaba pasando. en ese momento -como un péndulo gigante, que estuviera a punto de cambiar de dirección y darnos el bandazo, marcando el final del eterno segundo, y viniera a decir, esta es mi era, este es mi segundo, es mi momento y pase lo que pase, o sin importar si en futuro vendrán más péndulos o más cambios o más segundos, justo ahora es el mio- vimos a una multitud que se comía a otra. encajaban los dientes en el cuello y la sangre salpicaba a borbotones como agua de jamaica, o como miel de fambruesa, que alimentará a las abejas. tenían rabia, miedo, y sobre todo alivio. alivio de que el gran apocalipsis zombie hubiera terminado de llegar y nos hubiera llevado entre la corriente. En ese momento yo estaba en el baño, me había escapado de la marabunta y de la manada sangrienta de animales corriendo y viniendo. aún tenía esperanza que podía termina de escribir la novela. la pregunté a chatGPT, como terminar de escribir una novela cuando se está a mitad de una apocalipsis zombie: así que GPT que siempre responde me dio 6 pasos prácticos: silencio absoluto, recurso inmediato, final miniatura, guarda guarda de verdad guarda, sonríe un poco. 

prólogo o epílogo

el lector se encontrará en este blog toda una serie de fallas estructurales y gramaticales; de forma y contenido, de orden y cronología. el autor, en un intento muy frustrado de hacerse pasar por novedoso o chiflado, se ha visto acosado constantemente por seres imaginarios que se colgaron alevosamente entre cada una de sus neuronas, como jumanjis en plena selva, como fukús de barcos que llegaran naúfragos en tazas gigantescas de café.