siempre que pienso en la palabra tren, pienso en la palabra fantasma. un tren gigante y carajamente encabronado que te está llevando directo al infierno. ¿te imaginas? ir montado con la certeza sobreactuada de saber que estás listo para partir, deportivamente, hacia lo más recóndito de los quintos, sextos y séptimos avernos. pero, compostura: la concepción freudiana de fantasma es distinta. y al pensar en fantasma, pienso continuadamente en ti (y en el fantasma). lamento mucho no haber podido cargar con todas esas maletas. quizá, nunca debí tomarlas, en primer lugar ¿pero qué hacer?
Mostrando las entradas con la etiqueta mr ffffreud. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mr ffffreud. Mostrar todas las entradas
22.4.12
18.4.12
Comentario de pie de página no. 54
De la literatura que iba a ser una análisis o una nota de análisis, y se convierte en ella misma la propia literatura, y recuerda, de alguna extraña manera, a Junot Díaz:
Un comentario antes de proseguir: las imágenes de esta obra, obedecen, en tamaños y proporciones, a los desplantes sufridos por el dicho escritor en distintas temporadas. El autor se vio tentado en algún punto cronológico de la historia, a ordenar las imágenes y encuadrarlas bajo los mismos tamaños, apareciendo todas con las mismas simétricas dimensiones. También, se vio en la tentación de la explicación: a imagen más grande, impulso irracional-visual-espacial-libidinal más fuerte. No es la intención hacer una teoría de la imagen, la plástica y los efectos visuales como entes creadores del arte, sino más, enfatizar que la dejadez —en aras de una justificación mal elaborada y rayana en lo chocante, ante la prominente incompetencia de su servidor como administrador del blog— es producto (como falsamente lo es) de la victoria ante una tribulación neurótica. Dicho sea en conclusión, si de esto pueda concluirse algo, que las imágenes representan por si solas cierta dimensión con el espacio defensivo y de racionalidad del escribiente: habrá algunas en donde ocupan toda la mente: en otras, ni siquiera tienen cabida.
Un comentario antes de proseguir: las imágenes de esta obra, obedecen, en tamaños y proporciones, a los desplantes sufridos por el dicho escritor en distintas temporadas. El autor se vio tentado en algún punto cronológico de la historia, a ordenar las imágenes y encuadrarlas bajo los mismos tamaños, apareciendo todas con las mismas simétricas dimensiones. También, se vio en la tentación de la explicación: a imagen más grande, impulso irracional-visual-espacial-libidinal más fuerte. No es la intención hacer una teoría de la imagen, la plástica y los efectos visuales como entes creadores del arte, sino más, enfatizar que la dejadez —en aras de una justificación mal elaborada y rayana en lo chocante, ante la prominente incompetencia de su servidor como administrador del blog— es producto (como falsamente lo es) de la victoria ante una tribulación neurótica. Dicho sea en conclusión, si de esto pueda concluirse algo, que las imágenes representan por si solas cierta dimensión con el espacio defensivo y de racionalidad del escribiente: habrá algunas en donde ocupan toda la mente: en otras, ni siquiera tienen cabida.
11.4.12
Ver un final, donde nada parece indicar que haya un final
Quizá la parte libidinal del cuerpo y la mente, obedezca a cierta expiación y producción del arte: o viceversa. He tratado de notar, la actitud hacia la creación en diferentes puntos: no encuentro ni definición ni respuesta. Mientras tanto, parece ser un brazo que anda suelto, alterando la realidad y provocando ciertas alusionaciones . Y es verdad que el único remedio contra la soledad (no intrínseca, sino el sentimiento como tal del humano -en su naturaleza-) es el vislumbramiento de un final: algo que acabará irremediablemente con ella y donde miraremos a un pasado, como extrañándola.
4.4.12
una de vaqueros y transferencias
Las defensas han dado poco paso a una verdadera exploración de las pulsiones internas ya que el paciente se defiende constantemente e intelectualiza su situación actual. Es evidente que sufre un aislamiento y tensión continua, resultándole difícil la vida social y la interacción. Ha refutado varios de los señalamientos: es inteligente y ha podido rechazar con cuestionamientos teóricos las interpretaciones. La transferencia es cada sesión más fuerte, ya que cree depender en un grado, ambiguo y ambivalente de las opiniones del terapeuta. De la libido, es preciso decir, ha perdido a los objetos principales y hay riesgo que en caso de quebranto total de estas relaciones, la libido (cargado de impulsos hostiles) se vuelque en contra del propio paciente. Aún existe, entrañamiento profundo de estos lazos y se encuentra iniciando el proceso de duelo, por diversas perdidas. Creo que la atención está constantemente puesto sobre sí mismo y hay un considerable grado de introversión y autobservación. Es muy temprano para determinar si será capaz de reestructurarse: los intentos por fortalecer su estrato saludable se han visto sorprendidos inmediatamente, y aún más, me ha pedido que deje de lado el intento de hacerlo: él sabe que intento fortalecer su lado intelectual saludable. He pensando que la emoción lo sobrepasa y es la mejor manera de actuar por el momento. Si no hay mejoría en las siguientes dos sesiones, tendré que intervenir de emergencia. Las crisis se encuentran estables. No hay quiebre psicóticos. Sin embargo, fuertes temores me infunda su semblante: temo por su autonomía y por el intento de suicidio.
1.9.11
¿Cerrar circulos? Invasión de una ímpetu PNLero
Necesito cerrar algunos círculos. Es como si tuviera el karma desparramado por muchos lados. Ni que decir del pobre Kafé: se murió como se mueren todos, callado, estupidamente muerto. Y no podemos dejar de hablar de él. Porque nos ha dado el sujeto de que hablar: la falta. ¿El sujeto a? Hay que, simplemente, cerrarle la puerta a muchas cosas: darle la bienvenida a la represión (dulce, dulce represión) y pensar en que necesitamos cerrar algunos círculos para que la energía que nos moviliza pueda fluir. ¿Punto final?
22.8.11
El tiempo recordado
Esto está saliendo de mi control. No puedo controlar la ira que siento, como tampoco las maneras en las que intento dominarla. Mi mente comienza a acelerar y a tratar de re-analizar todas las situaciones. ¿No es esto, la cumbre total del sujeto poseído por la duda, es decir, acomodado en una estructura complementa neurótica? No puedo más. No puedo. Esta duda, esta incertidumbre del no-saber me está matando.
12.8.11
La percepción del tiempo parece haber cambiado. Los días transcurren rápidamente unos a otros y mi yo-interno parece estar perdido en una aceleración de cuestiones. Por el momento, intento descifrar el mejor camino a seguir. Diversos planes se presentan. La fuerza de mi yo parece haber disminuido y encontrarse frágil hacia los estímulos del exterior. Cualquier cosa parece irritarme y hacer mella en mi estado de ánimo. El objeto de mi amor, parece afectarme: cualquier cosa que haga sentirme disminuido en mi orgullo, me afecta terriblemente. Espero tener las fuerzas para reconstruirme y sentirme más seguro.
25.7.11
Defensas: d´fence: d´fence
Las defensas están muy levantadas. Muy firmes. No hay oportunidad de que las palabras fluyan. Quizá eso obedezca al lugar en donde me encuentro: la oficina. La oficina que encarna, la realización y el ejercitamiento de la autoridad. La atención se focaliza en muchos y diversos objetos. Es casi imposible concentrarse: ya sea para leer, escribir o hacer alguna otra cosa por un periodo de más de cinco minutos seguidos. Es casi imposible.
Sin titulo (ni ambición)
Cada día el sentimiento de inanición de logro se va a apoderando de mi. Estoy pasando a ser, una especie de empleaducho medio sin ambiciones. La novela: a la mierda. La maestría: a la mierda también. Trabajo: en producción. Hoy, parece ser uno de esos días en donde las cosas no salen tan bien como uno quisiera. El análisis: perdido. La erudicción: olvidada. Estoy perdido en el ancla de una mediocridad bien merecida. Espero salir pronto de esto.
3.7.11
Revisión de Voltaje Vol. 1
Por ahora todo está en su lugar, de forma que, preparados o no, puedo darme el lujo de desvelarme un poco, tomar Coca-cola y voltear a ver el cielo, así como invocando los rayos de la tormenta. El fortalecimiento, diremos casi consiente y que se inicio hace aproximadamente dos o tres semanas, ha funcionado. Comenzó cuando una psicóloga me mencionaba que los niños se llenan de ideas la cabeza ("son puras ideas, lo que tienen a veces, y de esa misma forma es como hay que sacarlas: con otras ideas") La frase me tranquilizó bastante. Quizá porque provenía de alguien con cierta autoridad y que cumplía con todos mis requisitos: imagen de éxito, autoridad, conocimiento y seguridad. Desde entonces, he pensando en que muchas de las cosas que me ocurren, son efectivamente, pensamientos que dejo sueltos y sobrevienen de forma constante y en mayor intensidad. Ahora, luego de decirme a mi mismo, que tengo el control, he ganado estabilidad y seguridad. Por ahora, el voltaje (he ahí una idea) está donde debe.
Sobre la síntesis.
El principal problema es el esfuerzo inconsciente de la síntesis. El inconsciente no reconoce fronteras, lenguajes ni tiempos, intenta unir e integrar las partes en un todo.
Reflexión y la pausa del pensamiento
Tarde o temprano deberemos hacer una recapitulación. Voltear la vista atrás.
Sobre el amor.
El amor es una especie de agonía continua...
Estamos acelerando, María.
La primer historia acelera a mitad de dosmil siete. La sensación de madera vieja, de cuartos encererados, parques brujescos llenos de sensaciones extrañas en la cabeza. Era antigua, vaga, sin mucha forma. Se tratata de una ella que, intempestivamente, vagaba por las calles de la ciudad y nunca terminaba de tomar forma. El cuento comenzaba cuando ella veía sobre la ventana del supermercado una gota terriblemente plástica (y se hacía alusión a el horror de la belleza de las cosas simples). La historia tenia una cierta contraparte. Un personaje hombre que se daba cuenta de algo en algún momento. Y se suponía que tenía que pasar algo. El personaje, confuso, ambiguo y extraño, nunca terminaba de tomar la forma necesario para discurrir por el espacio. Quizá por esa misma falta de definición personal, los personajes proyectadas sugieren la misma confusión: no son nadie. No están definidos. Y lo mejor: no hacen nada. Necesitamos precisamente un momento para poder definirlos. Hablar de lo que hacen y lo que no hacen. Darles un caracter humano. Entonces, la primer historia, quedó altergada como lo hicieron las siguientes. Después vino la siguiente. Era la historia de un naufrago cosmológico que se quedaba atorado en una especie de viaje astral y por alguna extraña razón, se daba cuenta que el paraíso estaba constituido como una dependencia gubernamental. Acordarme de la historia me da verguenza. Iba en tripartita con la historia del Comandante Ramírez y La Pocha. Un narcotraficante mexicano que torturaba a su ex pareja al darse cuenta que lo había traicionado. Luego llegó la segunda Ella. Que eran como una especie de espía que hacía parcour y tenía un equipo de SWAT dispuesto a no se sabe qué. Luego, durante todo el carajo dos mil ocho, luego de darle vueltas a la misma idea, comienza otra historia que se llama precisamente asi El Inicio; la historia comienza donde Janeth, al momento que va a hacer su primer comunión, sufre una crisis epiléptica. Varias versiones de las historias y algunas partes parecen medianamente buenas. En dos mil nueve, el mismo personaje re-comienza una historia luego de una crisis convulsiva en la sala de un hospital. Es la patrona de una banda de narcotraficantes. La historia, a destiempo con otra, narra escenas de los narcos y escenas de Janeth, en un futuro psiquiátrico, obsesionada con las fotos. Los personajes, aunque más confusos y más elaborados, continuan siendo inestables, cambiantes, incoherentes consigo mismos. Dentro de la misma historia, surge el personaje Tijuanas, una mezcla de velocidad y sobredosis que escapa de un ataque de narcotráficos. El ambiente sicaresco domina la escena. Son personajes en fuga, que constatemente huyen. En este año, además, hay una historia completa: William Gordon, es profesionista que se retira a unas vacaciones en invierno con su familia. La historia tiene buenas descripciones y un misterio gótico de asesinatos y fantasmas. Hay otras historias inconclusas como: Danny Gonzalez. Historia de Jenny Inicia la Bomba y Pásame las Inyecciones (una historia demasiado compleja con 6 personajes al border de la locura) En dos mil diez, hay mejores historias, más estructuradas: Valeria, Los entrevistadores, Jamaica Knox Fowles, Eva Gutierrez, Mario Barrera, El Texas, y aunque los personajes asemejan una cierta semejanza con personajes de best seller, son mucho más creíbles. La prosa es mejor, porque ya combina descripciones del ambiente, con pensamientos y van desentrañando la historia poco a poco. El problema es la constante agonía por una trama (en el caso de William Gordon y Julian Casablanca, sí existe y son dos de las mejores historias). Actualmente, en proceso de construcción de nada, y en crisis por completar cualquier historia.
Nunca podremos llegar a conocernos si no conocemos lo que escribimos. Es verdad: existen algunas ideas que nos embotan la mente. Y otras que se alojan con mayor intensidad en nuestra cabeza. Según el hinduismo, los avatares son reencarnaciones de un dios más poderosos que acuden en distintas eras y bajo distintos cuerpos. Son seres iluminados que se presentan ante la humanidad, mitad humanos, mitad dioses. También, la humanidad se divide en eras de miles y miles de años. Según el maestro el maestro en artes, Kellen Wummer, la transición entre una era y otra ocurre después de la vida, en donde somos transportados a otra realidad, que vive otra era, con otros avatares distintos. La verdad, es que, si pudieramos observar al mundo y el pasado y final de la humanidad en un solo mapa, dejariamos de interesarnos por vivir el momento. El momento es también, una forma de obra de arte. Somos un momento y la fugacidad que representamos es también una forma de vida. Nos transmitimos constantemente a diferentes momentos. Discurrimos en el tiempo, con la brevedad que el agua se escapa de nuestra manos, sin que exista manera de retenerla eternamente. Kelly Rotterdam, alumna excelente, sobresaliente y en todas sus notas se levanta de la silla. Pide un vaso de agua. Se dispone a hablar. La ceremonia con la que se dirige y actua para practicamente todo, hace que sus compañeros se burlen de ella, le avienten avioncitos de papel cuando los maestros no están. Una vez, el maestro de Filología Germánica, los reprendió justo en el momento que aventaban quice avioncitos de papel al mismo tiempo. Este no es el caso. El auditorio está completo, y además, hay un maestro extra. Tiene cara larga, usa lentes, y va rasurado. Parece un perfecto agente del FBI con el disfraz de un profesor de Princenton. La alumna empieza a hablar.
He llegado a la conclusión que todos tenemos posibilidad de ser avatares, en otras vidas.
No me diga, señorita Rotterdam. ¿Y qué la hace a usted pensar eso?
En la paradoja de los espejos, existe una aberración que nunca se ha podido comprobar en la ilusión optica de los espejos.
Interesante. Pero le recuerdo que no estamos en clase de físicas. Para eso, pudo haber asistido
_________________________________
La historia nunca llegaba. Pensaba que si haciendo un larguísimo cuento lo podría vender en forma de cómic y atravesar el mundo entero con él a cuestar. Nada más equivocado. Había que arrastrarse por la mayoria de las avenidas londineses en búsqueda de algo que valiera la pena escribir. Y así son la mayoría de los viajes. Jodidamente desiguales y jodidamente azarosos. Nunca sabemos lo que nos espera detrás de la próxima parada. Dos ideas le rondaban la cabeza como una especie de virus: escribir una historia magnifica que lo llevara al éxito (lo que sea que significara esa palabra) y que nunca era lo suficientemente bueno. ¿Cómo carajos iba a ser bueno si no alcanzaba a llenar una página entera por día? Había intentado una historia tonta de unos mounstros que estaban enfermos de escribir, luego salió con la de Jamaica Knox. Y habia momentos en los que, sonreía el monitor y se preguntaba y se afirmaba milésimas de segundo después, el placer que le producía escribir. Sendos nubarrones se desentrañaban por el cielo clareado de un color plomizo. Eran los párpados de dios, abiertos en un color casi azul. La historia de Jamaica tampoco mejoraba. Luego de desentumirse un poco, ir al supermercado y regresar a su piso, ubicado en una pequeñísima y segunda planta, se sentó nuevamente a encontrar miles de formas de huir de la hoja en blanco. ¿Qué esperaba? Un carajo
26.6.11
Sobre como el análisis descompone los sueños.
Es un momento turbio. Estoy lejano del mundo, de la familia, y de todas aquellas cosas que me hacen ser alguien. SEÑALAMIENTO: No puedo evitar notar, que quizá esta posición de alejamiento ha sido auto impuesta y corresponde a alguna sentimiento más profundo. Será la mierda. La verdad es que me siento un poco aislado. Como si hubiera perdido el rastro de mis sueños y quizá nunca los hubiera tenido. El tiempo pasa rápido. Me duele no recordar haber soñado con algo tan fuertemente. Si. Ahora lo recuerdo. Recuerdo ir a mi casa, preso de la agitación de la música, con el concepto atorado en las manos, tratando de soltarlo y simplemente, escribirlo a como diera lugar. Con esa decisión de que, algún día, por sobre cualquier cosa, yo iba a ganar ese concurso de literatura. DE MANERA: Este, "sueño" como dices, es una especie de soberbia y autocoronamiento. Es el culmen de la pulsión exhibicionista. Los años cada vez van pasando más rápido. Es cierto: nos acostumbramos cada vez más a los eventos, de manera que las esperas entre cada evento y día festivo se hacen cada vez más impercetibles. Antes esperabamos trescientos años cada año la llegada de la navidad. Ahora no. Ahora no esperamos nada. Necesito conectarme. Agruparme.
21.6.11
El lenguaje
Vivimos, al parecer en un mundo mental establecido por el lenguaje. Los pensamientos se ordenan en base a las palabras y el movimiento y transformación de éstas, debe de ser, forzosamente, un movimiento en viceversa de los pensamientos y de su organización. Es la palabra el primer organizante del ser humano. Y esto, no debiera ser el hilo negro de la historia. Si se considera, como civilización humana, toda organización que este remitida y enmarcada en un marco cultural-lingüistico ¿porqué nos tardamos tanto tiempo en estudiarlo? ¿porque nos tardamos tantos siglos, en comprender la magia-poder-influencia-estructura de la palabra/pensamiento? Tendremos que aprender a comprender el lenguaje y cómo se encajona en los rincones de nuestros propios cerebros.
17.6.11
La irrefrenable y jurásica tendencia del yo a la síntesis
Las defensas parecen haberse reconstituido. La energía libidinal, si se le puede llamar así, ha quedado contenida por los límites del yo. El yo, aunque en apariencia pudiera parecer estático, es más bien como una especie de mutante. Las defensas utilizadas ahora, son las mismas que he utilizado durante toda esta vida, aún cuando luzcan más distintas y más elaboradas. Al hacerlas conscientes han perdido la fortaleza que tenían y el yo parece haberse quedado al descubierto de los impulsos (PAUSA: ser asertivo sería decir: mi yo, se ha quedado al descubierto de mis propios impulsos o aun más: me he quedado al descubierto de mis propios impulsos) El yo tendrá que formar nuevas formas defensivas, que escapen a los procesos conscientes auto-analíticos. Desconozco si perseguir estas formas nuevas de protección, analizarlas, descomponerlas hasta su grado ínfimo e indivisible, sería lo mejor. No logro aún comprender los últimos eventos: el aumento de las crisis, los ataques de ansiedad, la cerrazón ante las redes sociales, el temor de la mirado de el Otro, los desplazamientos de metas (profesión, hobbies y otros), e incluso mi propio y nuevo ateísmo. Se que hay algunos goznes que están girando en mi propia cabeza y eso es algo que francamente me da miedo. Intento fortalecer mi estructura yoica: premacía de la propia conciencia, evasión, y girar la óptica vivencial y diaria. El yo, luego de todo, necesita afirmarse sobre la realidad. No importa qué, yo estoy al mando. Yo comando esta nave, este cuerpo, esta cabeza.
11.6.11
La (mi)mente obsesiva y la génesis del virus thinking y dr thinking
La mente obsesiva es un motor cargado. He pensando que al sobrevenir una idea a la conciencia generalmente ésta, se encuentra apareada con alguna sensación de represión o exigencia, siendo estas dos cualidades las que predominan. Estas ideas, enfocadas a la exigencia de un "mejoramiento" o de la consecución de un "éxito" me han acompañado durante toda mi vida. La moción pulsional, está cargada con el reconocimiento: soy mejor que todos los demás. De ahí, he enfocado muchas de mis conductas concientes: el deporte, la música, la lectura, la literatura, y ahora: el psicoanálisis. La sensación no cambia. Me he obsesionado por distintas cosas a lo largo de mi vida, y cuestiones que han cambiado por algún desplazamiento interno. Creo que al ver que una de las metas de demasiado alta, cambio la meta desplazándola por algún otro objetivo, objetando que me hace más feliz que el anterior. Estás ideas obsesivas de objetivo, si se les pudiera llamar de alguna forma, me llevan a dedicar gran parte de mi tiempo. Justo ahora, pienso en que ya he invertido mucho de mi tiempo en este breve resumen, y que, sin lugar a dudas, debería seguir con la lectura.
PD. De aquí que haya utilizado el concepto de Mr. Thinking. Originalmente Mr Thinking era un especie de ente interior que se dedicaba a "pensar". Estas metacogniciones, nacieron primero bajo la representación de Virus Thinking: una especie de bicho incansable que se dedica a "pensar" y a doblemente-pensar lo pensado y analizar y re-analizar lo pensando y lo doblemente-pensado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
prólogo o epílogo
el lector se encontrará en este blog toda una serie de fallas estructurales y gramaticales; de forma y contenido, de orden y cronología. el autor, en un intento muy frustrado de hacerse pasar por novedoso o chiflado, se ha visto acosado constantemente por seres imaginarios que se colgaron alevosamente entre cada una de sus neuronas, como jumanjis en plena selva, como fukús de barcos que llegaran naúfragos en tazas gigantescas de café.
